AVIVAMIENTO EN CAMBUSLANG, ESCOCIA

 

 

 

A pesar de que este no fue el mayor avivamiento ocurrido durante los últimos 300 años, este avivamiento influenció casi todos los otros avivamientos que le siguieron. Que esta historia lo aliente a orar, a movilizar a otros, y a dirigirse a Dios con una fe renovada por un mundo en necesidad, donde a veces parece no haber esperanza.

 

En 1741, Cambuslang era un pequeño pueblo al sudeste de Glasgow en Escocia, con aproximadamente 200 familias (2.000 habitantes). El clima espiritual era frío y muerto. Los grupos de oración (llamados “sociedades de oración”) habían dejado de reunirse. El pastor local, William M´Culloch, era un hombre de Dios. No había señales de un avivamiento, o para el caso, de ningún tipo de vida espiritual. La iglesia se hundía cada vez más profundo en el lodo del pecado, de la muerte espiritual y de la apatía. Durante ese tiempo, el pastor escuchó acerca de un avivamiento en Northampton, Nueva Inglaterra (EEUU) y acerca del pastor Jonathan Edwards. Él deseaba el mismo avivamiento espiritual en Cambuslang. Con una pasión renovada comenzó a leer informes de lo que Dios estaba haciendo en los EEUU con su congregación. Deseaba encender el deseo de un avivamiento en los corazones de su gente. En el año 1741 Escocia fue arrasada por fuertes tormentas de viento. Esto fue seguido por una severa sequía en 1742. Aproximadamente 2.000 personas murieron de hambre.

En 1741, el renombrado predicador, George Whitefield, tuvo a su cargo la predicación de la Palabra en Cambuslang por cinco días. La crisis del país hizo que la gente aceptara la Palabra de Dios de nuevo. A fines de enero de 1742, dos miembros de la congregación llevaron un petitorio a todos los habitantes del pueblo en el que le pedían al pastor que instituyera una reunión a mitad de semana. El pastor lo hizo con todo gusto. También comenzó a distribuir una guía de oración para permitirle a la congregación orar en unidad por determinados asuntos. Estas oraciones en unidad se llamaron “conciertos de oración”. En pocos días el hambre por la Palabra de Dios creció tanto que el pastor tuvo que dirigir un servicio cada día de la semana. En dos meses 300 personas testificaron su arrepentimiento. La iglesia estaba llena todas las noches y la gente de los alrededores comenzó a enterarse de lo que Dios estaba haciendo. Venían a ver y a escuchar y sus corazones fueron tocados. Algunas reuniones continuaban toda la noche. Finalmente la carga de trabajo se hizo tan pesada que el pastor comenzó a necesitar ayuda. Otros pastores de esa región tenían que ir a Cambuslang para ayudarlo con las reuniones y a través de ellos el avivamiento rápidamente se extendió por las tierras bajas de Escocia. En julio de 1742, el avivamiento alcanzó grandes proporciones. Se le pidió a George Whitefield que regresara y que predicara en más reuniones en Escocia. De repente la asistencia a las sociedades de oración ya no era la menor sino que eran las reuniones que tenían la mayor asistencia de todo el pueblo. Había momentos diarios de oración grupal. Por todas partes las personas clamaban a Dios para que obrara en medio de ellos con mayor poder. Estos grupos a menudo oraban toda la noche.

Miles de sociedades de oración se establecieron en Escocia. Los jóvenes comenzaron a orar apasionadamente y miles de personas entregaron sus vidas a Cristo. En julio de 1742, Whitefield predicó frente a 20.000 personas en Cambuslang. (¡Hay que tener en cuenta que la población de Cambuslang era de solo 2.000 habitantes!) Multitudes enteras aceptaban al Señor y caían al suelo llorando y confesando sus pecados. En agosto, Whitefield regresó para predicar en más reuniones.

Aproximadamente 30.000 personas lo fueron a escuchar. En octubre de 1742, John Erskine escribió que el avivamiento en Cambuslang era simplemente el primer fruto de lo que estaba por venir. Mucha gente se refería a Cambuslang como la “pequeña nube” de 1° Reyes 18:44. Esperaban un mayor derramamiento del Espíritu – y sucedió. En 1744, varios pastores se reunieron y decidieron aplicar el modelo de oración de Cambuslang en todo el país. La nación entera se organizó, coordinó y movilizó formando un enorme movimiento de oración. Los pastores sintieron que esto aseguraría el mayor impacto. Se le pidió a los grupos de oración que se reunieran por lo menos una vez a la semana. Y todos los grupos se unían para orar en la iglesia cada tres meses. (Tenían que reunirse como congregación también.) Durante el tiempo de oración se enfocaban en dos temas: a) un avivamiento en la iglesia del Señor, y b) la extensión del reino de Dios por toda la tierra.

John Wesley oyó del plan y le dio su apoyo. Jonathan Edwards, de los EEUU, también llegó a oír de él y promovió la idea en su propio país. El avivamiento se extendió a Gales, Inglaterra, Irlanda e incluso al continente Europeo. Dios realmente bendijo esta iniciativa de oración. De este avivamiento podemos aprender mucho acerca del poder de la oración en unidad y de la importancia de la oración coordinada. Aprendemos que es importante para las personas enfocarse en los mismos asuntos en oración. Hay un gran poder en la oración constante y en unidad. En este momento, el Espíritu Santo está llamando a millones de personas a orar en unidad. Creo que hoy en día hay un movimiento poderoso que moviliza a los creyentes a orar más intensamente. Lo mismo sucedió antes de otros avivamientos en la historia, por ejemplo, entre 1900 y 1910. En 1896 el Espíritu de Dios llamó a creyentes en la India, los EEUU, Sudáfrica, Gales, Australia y otros países a orar en unidad. Esto originó una ola internacional de oración que fue creciendo hasta que tuvo lugar un avivamiento en Gales en 1904. Durante la misma década hubo avivamientos en Chile, Corea, Sudáfrica, Inglaterra, los EEUU, la India, Australia y otros países.

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