PERDER EL PRIMER AMOR

 

Perder el primer amor es atizar el fuego de otros amores que me llevan a mí a ser infiel a mi Dios, que me llevan a mí, a adulterar contra mi Dios; porque el enfriamiento del primer amor invariablemente es producido por el aumento de otros amores que pueden ir desde el trabajo, las finanzas, placeres, diversión, entretenimiento, comodidad, ser perezosos, etc. Podemos hacer la lista interminable.

Tengo que ser consumido por la vida de Cristo, por el pensamiento de Cristo, por la palabra de Cristo, por la causa de Cristo, por la verdad de Cristo. Esto es el primer amor, todo lo demás es arena movediza o todo lo demás como dice Pablo es basura.

Recuerda, arrepiéntete, vuelve a hacer las primeras obras, cambia de mente, pídele a Dios que te dé arrepentimiento y regresa y vuelve a hacer aquellas cosas que hacías movido por el amor a Dios, a aquel que dejó Su gloria, el Dios Creador en un vientre por nueve meses, se hace hombre, se hace siervo, entrega Su vida, para que no fuéramos a condenación eterna, esto es suficiente para amarlo por la eternidad… recuerda que sus ojos penetran y conocen todas las cosas, que no solamente sopesa nuestras acciones externas sino nuestras actitudes internas…”Señor recuerdo donde estaba, recuerdo como era mi primer amor, te pido perdón porque lo he dejado marchitar, he permitido que otros amores compitan por tu amor, perdóname mi infidelidad y mi adulterio espiritual, yo me arrepiento y te pido me cambies mi mente y mi corazón y me des una sola pasión una sola cosa: tu nombre, tu causa, tu cruz, que yo viva para Ti, ayúdame a responderte y a darme a Ti como tú te diste por mí. En Cristo. Amén.”

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