TITANIC DEL SIGLO 21

La mañana del 15 de abril de 1912, el mundo estaba sobrecogido por la noticia del hundimiento del Titanic, el trasatlántico más famoso de aquella época y sin duda de todos los tiempos.

Esta tragedia ha sido calificada por los expertos como el peor accidente marítimo en tiempos de paz de toda la historia, alrededor de este acontecimiento se han tejido un sinnúmero de historias, relatos, documentales, películas y hasta mitos y leyendas.

Han pasado más de 100 años pero hasta el día de hoy el solo mencionar la palabra Titanic es sinónimo de desastre.

¿Por qué aquel día no puede borrarse de la mente de los seres humanos? ¿Por qué este evento quedó marcado profundamente en los anales de la historia y está casi tan vivo hoy como entonces? ¿Fue solo un accidente más? ¿O fue quizás una advertencia de Dios para las generaciones futuras y principalmente para la última, es decir la nuestra?

Le invito a considerar algunos datos interesantes que estuvieron involucrados, tal vez las preguntas sean aclaradas, piense en esto:

El TITANIC fue considerado el barco más lujoso e impresionante de la época, decían los testigos oculares que la suntuosidad que tenía superaba con creces lo conocido hasta entonces. Era como de otro tiempo, fue declarado insumergible. De hecho ese era su apodo.

Una mujer de apellido Caldwell preguntó a uno de los oficiales al momento de abordar ¿es verdad que este barco es insumergible? Por supuesto señora, “ni Dios puede hundir este barco”.

El día de su presentación los más altos dignatarios ilustres y poderosos de la época estuvieron allí y miles de personas fueron a verlo, era el orgullo del planeta. Cumplía con las más altas normas de seguridad de la época. Era verdad, no había fuerza humana que pudiera sumergirlo.

Tenía 3 niveles, para gente de tres clases, su viaje inaugural estaba previsto para mucho tiempo atrás, pero su entrega fue demorada varias veces. “El desastre fue demorado”.

El capitán fue un hombre llamado Edward Smith, se sabe que era un cristiano metodista que estaba apartado de los caminos de Dios, y era hijo de un alfarero. Antes del accidente fueron advertidos varias veces por otros barcos de la presencia de grandes bloques de hielo en la zona, por lo cual pusieron vigías que alertasen de algún peligro.

El vigilante de turno Frederick Fleet dijo en su testimonio, “todo estaba tan tranquilo, el mar estaba extremadamente quieto, yo diría tenebrosamente quieto, era un espejo negro de agua debajo de la noche estrellada”. De pronto miró y tenían delante de si, un enorme iceberg, gritó con todas sus fuerzas pero fue inútil, estaba ya demasiado cerca, el impacto era inevitable.

Pretendieron esquivarlo girando todo a babor, un término marítimo, que significa a la izquierda, según el informe posterior esa fue la causa del hundimiento ya que si hubiese chocado de frente se habrían producido daños pero no el hundimiento, el choque se produjo solo minutos antes de la media noche. Después del impacto, lo primero que hicieron fue llamar al carpintero del barco, quien dijo después de revisar y evaluar los daños, lo impensado, no hay esperanza, el barco se hundirá en poco tiempo; lo cual dejó estupefacta a la tripulación, que a partir de ese momento entró en  estado de conmoción y pánico. No había suficientes botes salvavidas para todos, se estima que solo para una tercera parte y en el intento desesperado de ocupar un lugar en los botes disponibles la gente se mataba a disparos.

Se enviaron señales en clave morse, pidiendo auxilio. Los códigos que usaron eran CQD que significa “Vengan rápido tenemos problemas”, luego al percibir la gravedad de la situación enviaron SOS que significa “Salva nuestras almas” o “Salva nuestro barco” o “Salva o moriremos”.

Es la clave más conocida hasta hoy. Varios navíos recibieron la llamada de auxilio, el primero fue el barco Monte del Templo pero estaba demasiado lejos y no acudió al rescate. Otro barco, SS California, estaba a solo 10 millas del lugar, sus oficiales habían advertido varias veces al Titanic. Estas advertencias fueron ignoradas y además fueron insultados. Entonces al ver esto la tripulación del SS California junto con su capitán tomaron la decisión de retirarse a descansar y apagar la radio, esto sucedió solo 10 minutos antes de recibir la llamada de SOS. El capitán del barco se llamaba Stanley Lord, el Señor. Dijo “Yo les advertí”. Si Lord hubiera llegado se hubieran salvado muchas vidas. La orquesta del Titanic estuvo tocando hasta al final y entonaron el himno “Más cerca de Ti Oh Dios”. El barco se hundió a las 2:20 de la mañana entrando en las aguas de Terranova, murieron las 2/3 partes de sus ocupantes y solo 1/3 se salvó. Datos sin importancia, coincidencias, no lo creo, sin duda el Señor le estaba dando a través de este suceso una voz de advertencia a la generación final, al nuevo Titanic, a la sociedad actual que se cree Indestructible e insumergible, hoy estamos asombrosamente bajo las mismas circunstancias, la diferencia es que el Titanic del Siglo XXI no es un barco de 269 metros de eslora viajando hacia New York, es el planeta entero navegando en medio de un mar de pecado e inmundicia. Las constantes advertencias de Lord, el Señor, gritándole al mundo “Peligro adelante peligro adelante”, una vez más están siendo minimizadas e ignoradas. El hombre tristemente está convencido de que todo está bien, que la noche está esplendida y estrellada. Que no hay razón  para preocuparse y que pueden continuar en su desenfreno a toda máquina, sin saber que la destrucción que la muerte está solo a unos pasos.

País tras país están haciendo un viraje hacia la izquierda alineándose con el comunismo e islamismo convencidos que es la solución. El mundo actual cree que no necesita a Dios. Cuando un problema surge solo hay que emitir un CQD y todo está resuelto.

Oh que tardía será la hora cuando ya sin esperanza tengan que lanzar un desesperado SOS sin respuesta.

El Señor en su Palabra compara el tiempo del fin como en los días de Noé, donde curiosamente otro barco estaba involucrado, el barco de la salvación. Un arca rechazada y al parecer no muy codiciable, pero quienes entraron, lograron preservar su vida y quienes no, murieron.

En ¿cuál de las dos embarcaciones se encontrara usted?

Mi hermano, mi amigo, ya sea que conozca al SEÑOR o no, este mensaje es para usted, póngase a cuentas con Dios, la media noche se aproxima, el impacto es inminente y no hay botes salvavidas para todos. No se hunda con este mundo que ha decidido darle las espaldas a Su Creador. Vuélvase a Dios, vuélvase a Dios.

Tal vez estas palabras sean la última advertencia  de Lord antes de llegar a Terranova.

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